El problema del agua

Según un estudio publicado por la Unión Europea y la ONU en 2020, la industria textil es una de las mayores culpables de la contaminación y desperdicio de agua a nivel mundial. Se estima que el proceso de producción de tejidos para la industria de la moda, es responsable de la contaminación del 20% del agua potable de todo el mundo.

Varios estudios demuestran que ciertos ríos de África y Asia , donde hay grandes fabricas de producción textil, están tan contaminados que sus aguas son tan alcalinas como la lejía. Estas aguas son incompatibles con la vida, por lo que toda su fauna muere y además no son aptas para su uso, dejando así comunidades enteras con graves problemas de acceso a agua potable.

Esto es debido a los productos químicos utilizados en los procesos de producción de los tejidos. Se suelen usar productos suavizantes para ablandar las fibras, aditivos o blanqueantes artificiales para preparar el tejido para su teñido. Pero desde luego la parte más contaminante del proceso es el teñido, ya que mayoritariamente se usan tintes industriales que contienen metales pesados y otros componentes tóxicos que no solo dañan las aguas y el ecosistema, sino también afectan a nuestra salud.

 

 

Los tejidos sintéticos y microplásticos

Otro gran problema que causa la industria de la moda en el medio ambiente, es el de los tejidos sintéticos derivados de plásticos y los microplásticos. Se calcula que un 80% de los microplásticos que hay en el mar procede de la fabricación y lavado de la ropa sintética.

Esto ocurre a nivel mundial, por lo que a día de hoy todas las aguas están contaminadas, pero uno de los mares que muestra mayor concentración de microplásticos es el Mediterráneo. Concretamente entre un 21% y 54% de todas las partículas de microplásticos del mundo se encuentran en la cuenca del Mediterráneo.  Eso se debe principalmente a las corrientes y la alta concentración de población que provoca acumulaciones muy altas en ciertas zonas.

Esto es un peligro para la fauna marina. Actualmente, unas 700 especies marinas se ven afectadas por este tipo de contaminación. Cada año, más de un millón de aves y más de 100.000 mamíferos marinos mueren como consecuencia de todos los plásticos que llegan al mar. Esto también es un peligro para la salud humana, ya que estos microplásticos afectan principalmente a nuestro sistema endocrino y pueden causar enfermedades como el cáncer.

Los expertos señalan que cada prenda sintética desprende hasta 700.000 fibras en cada lavado. Así que con la cantidad de prendas sintéticas que son lavadas a diario, estas cifras se vuelven astronómicas y cada día se agrava el problema.

La solución a todo esto es la vuelta a los materiales naturales y las fibras vegetales teñidas con tintes de bajo impacto. Los métodos de producción sostenibles  que tengan en cuenta su impacto y que quieran contribuir a solucionar la situación actual.

Como consumidores también tenemos un papel importante, ya que podemos decidir qué acabará en nuestros vertederos y mares. Es difícil hacer siempre las mejores elecciones, pero debemos intentar hacernos conscientes del impacto que estas tienen.